"El Señor se fija en los que lo
aman, es su robusto escudo, su firme apoyo,
sombra en el bochorno, reparo al mediodía,
protección del que tropieza, auxilio del
que cae, levanta el ánimo, alumbra los
ojos, da salud y vida y bendición".
Si 34, 16-17
¿Estás sufriendo? ¿Tienes problemas? ¿Detestas
todos los minutos de tu vida? ¿Te gustan tus
últimas tres horas, cada segundo de las últimas
tres horas? Si la respueta es no, si la respuesta
es que estás sufriendo, perturbado, tienes
realmente problemas. Hay algo erróneo en ti.
Seriamente erróneo.
No hay que buscar la felicidad en donde no está,
ni tomar la vida por lo que no es vida, porque
entonces estaremos creando el sufrimiento.
Experiencias y errores son normales y saludables;
si no hubiese experiencias y errores, no habría
riesgos. Habría sólo la conformidad calculada.
Esto no es la vida, ni el sentido de la Creación,
ni la experiencia del amor, ni el mensaje del
Evangelio.
Lo cierto es que el dolor existe porque rechazamos
que lo único sustancial es el amor, la felicidad,
el gozo.
No es la naturaleza la causa del sufrimiento,
sino el corazón del hombre lleno de deseos y de
miedos que le inculca su programación desde la
mente.
La felicidad no puede depender de los acontecimientos.
Es tu reacción ante los acontecimientos lo que te
hace sufrir. Naces en este mundo para renacer, para
ir descubriéndote como un hombre nuevo y libre.
El ruido existe en tu cabeza, no en la realidad.
Tus evaluaciones hacen de este ruido una molestia.
Si te apegases a emociones negativas, nunca serías
feliz. No estoy diciendo que no puedas tener lo
que se llama emociones negativas. ¡No sería humano!
Si nunca te sintieses ansioso o deprimido, si no te
entristeces por alguna pérdida, no serías humano.
Puedes sentir emociones negativas. ¿Sabes qué es lo
malo? Cuando te apegas a ellas.
La única razón de que no estés amando todo el tiempo
es que etás sufriendo. Si no sufrieses, amarías.
Estarías en paz, esparciendo amor y paz a tu alrededor.
A ver si eres capaz de comprender que el sufrimiento
no está en la realidad sino en ti. Busca lugares de
la memoria del corazón, a los cuales siempre te puedes
retirar para sentirte en calma y "refrescado". Este
"retirarse" proporciona fortaleza para afrontar la
situación del momento presente y también agudiza la
percepción de éste.
La gran tragedia de la vida no está en cuánto
sufrimos, sino en cuánto perdemos. Los seres humanos
nacen durmiendo, viven durmiendo y mueren durmiendo.
Toda mínima partícula de sufrimiento, toda emoción
negativa pueden llevarte al entendimiento, claridad,
felicidad y libertad si sabes cómo usarlos, si te
das tiempo para comprender, como si pudieras verlo.
Señor, puedo ver. Comprensión: fórmula para una
vida feliz.
La desilusión trae una oportunidad gloriosa. Es
como despertar a una vida nueva. Estás bien, aun
cuando piensas que no lo estás.
No desperdicies ningún sufrimiento que te
sobrevenga. Ponte frente a las cosas que no puedes
cambiar. Y di: sí. De esa forma, estarás nombrando
a Dios. Claro que es difícil. No te esfuerces. Pero
si pudieses decir sí en el corazón, estarías
diciendo sí a la voluntad de Dios.
Si estás doliéndote de tu pasado es que estás
dormido. Lo importante es levantarse para no volver
a caer. La solución está en tu capacidad de
comprensión y de ver otra cosa que lo que te permites
ver. Ver lo que hay detrás de las cosas.
Piensa en algún sufrimiento, molestia o preocupación
que tuviste. Ahora piensa que si tuvieses mayor
conciencia, no habrías sentido dolor.
No es la vida lo difícil, eres tú quien la vuelve
difícil.
- Anthony de Mello -
Envía una tarjeta con lindas frases
para reflexionar...
Recomienda esta página
haciendo click en la imagen
Para los que hacemos una web es muy
importante conocer la opinión de las
personas que tienen la amabilidad de
visitarnos, por favor tómate un minuto
para firmar mi libro, MUCHAS GRACIAS!!!