Toda mañana es un comienzo fresco. Cada día
el mundo es hecho de nuevo.
Hoy es un nuevo día, hoy es mi mundo hecho
de nuevo; he vivido toda mi vida hasta este
momento para llegar a este día. El momento
presente, el día de hoy, es tan bueno como
cualquier momento en toda la eternidad. Yo
haré de este día, de cada momento de este
día, un cielo en la tierra. Este es mi día
de oportunidad.
Esta mañana, el poder de la vida (que es el
único poder que hay) fluye a través de mí
en forma ilimitada. Mi mente y mi cuerpo
están completamente limpios y yo me emociono
ante las posibles experiencias buenas que se
me presentan hoy. Estoy agradecido por todas
mis experiencias del pasado que me han enseñado
como afrontar con exito toda situación, tal
como ella se me presenta.
Estoy agradecido por todo el equipo que me ha
dado Dios, el cual me ayuda a afrontar el día
de hoy, y lo usaré bien.
Estoy dotado con un cuerpo perfecto que es
digno de confianza. Cada órgano, cada célula
de este cuerpo tiene su función y está dirigido
por una inteligencia interna hacia la acción
perfecta. Este cuerpo es un fino equipo y su
energía y habilidad harán todo lo que de él se
requiere durante este día. Responde a todas mis
necesidades y yo tengo absoluta confianza en él,
pues está hecho de la energía eterna de la vida.
Mi mente es una fina pieza de equipo. Y como
mi mente es mi uso de la mente única (la mente
que conoce, ve y crea todo), conoce la solución
de cada problema y sabe que conoce. Y puesto que
hay una mente común a todos los individuos, la
mía nunca es débil; es la mente que obró en
Jesús, Sócrates, Platón, Shakespeare, Lincoln,
Emerson y Edison. Por tanto, tengo toda la
dotación necesaria para salir airoso este día.
Esta mañana tengo un caudal real mayor que nunca
antes en mi vida, así que yo puedo moverme hacia
adelante para realizar una mayor actividad que en
cualquier otra ocasión. Yo puedo ser y hacer lo
que debo ser y hacer.
Esta mañana tengo más experiencia para triunfar
que nunca antes. Tengo también más fuerza mental,
pues poseo una mejor comprensión de mí mismo. Por
todo esto estoy agradecido.
Cada día voy para arriba. La vida tiene mucho
campo para explorar. Hay delante de mí un campo
muy interesante que recorrer; hay mucho por
hacer; y yo tengo todo lo que está ante mí para
ejecutarlo con eficiencia y fuerza, con coraje y
entusiasmo.
Conozco que estoy en este mundo para ser una
expresión sana y gloriosa de la vida, por lo
cual me pregunto "qué puedo hacer hoy para que
el mundo sea mejor? cómo puedo ayudar a alguien?
como puedo aliviar algún dolor, sufrimiento o
pena? cómo puedo servir mejor a la vida?" Yo
también quiero decir como aquel gran maestro:
"Yo he venido para que ellos puedan recibir la
vida". Este es también mi motivo: servir. También
sé que cuando sirvo altruistamente, estoy mejor
servido.
Cómo puedo ejecutar la tarea que tengo ante mí
del mejor modo que la haya alguna vez hecho?
Cómo puedo hacer a alguien feliz? Yo sé que
cuando hago a alguien feliz se intensifica mi
propia felicidad.
Ahora resuelvo que toda la persona que encuentre
en el día de hoy, será una persona mejor porque
yo le inspiraré más confianza, fe, libertad y
felicidad. Una nueva vida comienza para mí hoy,
sea que yo tenga veinte, cuarenta, sesenta u
ochenta años.
Iré a través de este día con coraje, fe y
entusiasmo. Examinaré cuidadosamente mis
pensamientos y guardaré mi casa mental para que
ningún pensamiento negativo pueda penetrar en
ella.
Mis motivos están más allá de todo reproche.
Mis actos están gobernados por una inteligencia
y sabiduría internas que conocen más acerca de
mí y mis necesidades que lo que yo conozco acerca
de mí mismo. El Señor es mi pastor; yo no estaré
necesitado. Él me guía al lado de las tranquilas
aguas, restaura mi alma, me guía por los senderos
de la rectitud, no temeré ningún mal. Tu vara y
tu cetro me confortan. Mi mente subconsciente interna,
el Señor o ley de mi vida, me guía a las situaciones
correctas. Él construye mi cuerpo, sostiene mi
equipo físico y dirige mis asuntos. Él piensa a
través de mí, me dirige y me guía; me creó y me
sostiene.
Yo tengo ideas justas, tengo fuerza y no tengo
temor, pues el padre de la vida, la naturaleza,
la mente infinita, trabaja en mí.
Yo nunca fracaso, no puedo fracasar. Habito a la
sombra del todopoderoso, por lo tanto ningún daño
me puede alcanzar. En todo momento estoy sostenido,
mantenido, dirigido, guiado. Yo puedo hacer todas
las cosas por medio de Cristo que me fortalece.
Cristo es el poder de Dios o la naturaleza, también
vida o la vida dentro de mí, y yo dependo de este
poder. No me puedo separar de él más de lo que las
olas pueden ser separadas del océano, o el rayo de
la luz solar puede separarse del sol.
Yo escucho fielmente a esa voz interior de la
sabiduría y no cometo errores.
La mente divina dentro de mí, llamada por algunos
"Mente subconsciente", por otros "Dios" o "Mente
Creadora" es mi gran siervo, consejero y protector.
Esta mente no está limitada en tiempo ni espacio.
Me guarda de hacer algo que pudiera perjudicarme o
hacer daño a otra persona; ella me guía, me conduce,
en todo momento a la acción justa; es la fuente de
todas mis ideas y me guía por los senderos de la paz.
Yo no dejo que ningún pensamiento de temor, ansiedad,
o preocupación me controle, pues todos los problemas
de mi mundo están resueltos por esta mente infinita
interior. Dependo de ella para digerir mi alimento,
mantener mi corazón latiendo, mantener mi sangre
circulando y todos los procesos de mi cuerpo funcionando.
Dejo que ella me dirija para estar en el sitio correcto
a la hora justa, para hacer la cosa recta y decir la
palabra precisa.
Mi mente subconsciente interior, la mente infinita
única, me guía con seguridad a través de este día.
Cuando avanzo en esta jornada, no tengo resistencia
ni resentimiento hacia ninguna persona ni a ninguna
situación. Mi mentalidad es clara; no tengo odio ni
nada sin perdonar en mi corazón. Estoy calmado y sin
temor, no siento ninguna violencia y me encuentro
perfectamente confiado.
Este es el día. El día en que el gran bien me puede
llegar. Yo lo espero, lo acepto y doy gracias por él.
Sé que todos los amados por mí son también guiados,
cuidados y sostenidos por la misma mente infinita y
creadora.
Ellos son guiados, sotenidos y protegidos por el poder
y la sabiduría de la vida infinita que los envuelve.
Están sostenidos y protegidos porque el amor de la
vida infinita está derramada sobre ellos. Hoy nadie o
nada puede dañarlos a ellos ni a mí. Cuando me dirijo
al encuentro del día, estoy protegido de todo mal
porque yo no conozco ni el temor, ni el odio, ni el
resentimiento.
La fe en la vida y el amor por la vida y los hombres
es mi consigna para hoy. Y puesto que yo soy el dueño
de mí mismo, soy dueño de toda situación. Hay eso
dentro de mí que es más fuerte que cualquier cosa fuera
de mí. Cada paso que doy este día va en la dirección de
más bien y mayor felicidad; y cada paso me conduce a
una visión gloriosa de magníficas realizaciones.
Salud a este día.
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importante conocer la opinión de las
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