Emmet Fox, en una de sus múltiples enseñanzas,
nos dice: "hay una cosa que significa más que
todas las otras cosas puestas juntas, y ésta,
es nuestra búsqueda de Dios y la comprensión de
su naturaleza".
En verdad es muy importante lograr entender
que Dios está presente en cada uno de nosotros
y en cada una de las cosas que nos rodean. Si
no llegamos a aceptar esto, estaremos negando
nuestra propia existencia. La práctica de la
Presencia de Dios en todas las cosas, es algo
que busca el movimiento metafísico en todo el
mundo.
Si en verdad sientes que la presencia de Dios
está en todo lo que ves, tocas, respiras y
escuchas, estarás dando un enorme paso hacia
la felicidad. Realmente, cuando cualquier
persona busca fama, reconocimiento, riqueza,
estabilidad, etc., lo único que está haciendo
es buscando a Dios. Y no nos referimos a un
Dios lejano o ajeno a nosotros, sino a un
Dios que está tan cercano como nuestro propio
aliento.
Lo primero que debemos hacer para lograr
sentir la presencia de Dios en todo, es abrir
nuestros ojos espirituales y olvidarnos de
los materiales. Cuando alguien ve con sus
ojos materiales, fácilmente verá miedos,
problemas e inarmonía en todo lo que le rodea.
Este es el grave problema que enfrentamos día
a día todos los que no sabemos ver con los
ojos espirituales. Y si a esto agregamos que
no muchos se dan cuenta de que estamos en un
mundo mental, el problema se hace aún más
complicado.
Al estar en un mundo mental, todo lo que
vemos se ve realizado en nuestra mente de
manera inmediata. Así pues, cuando vemos
con los ojos materiales violencia, caos,
muerte, hambre y pobreza, estaremos reflejando
en nuestra mente, y en nuestro mundo, sólo
estos sentimientos negativos.
En la actualidad, es muy común ver las cosas
negativas, criticarlas y hasta enjuiciarlas
duramente, pero ¿qué hacemos para mejorar
esta situación? Nada. Y no es culpa de
nosotros o de los demás, esto sólo es culpa
de la manera en que vemos las cosas dentro
de nuestro mundo mental.
Si lográramos abrir nuestros ojos
espirituales, veríamos no lo contrario, pero
sí alimentaríamos nuestra mente con amor,
armonía, belleza y paz. Este tipo de trabajo,
en poco tiempo, lograría que erradicáramos de
nuestro mundo cualquier sentimiento negativo,
y salieran a relucir todos los sentimientos
positivos.
El mundo en el cual vivimos, y al cual nos
enfrentamos todos los días es un mundo material,
por ello, tenemos tantas dificultades y
problemas. Después de veinte siglos de
cristianismo, la gente sigue cometiendo el error
de pensar en un mundo material y no mental.
Cualquier persona que logre entender la diferencia
y la lleve a la práctica, jamás juzgará la
apariencia, pues es meterial; sabrá que está en
un mundo mental, y ésta será la llave de la vida
que les abrirá las puertas de la felicidad.
Cuando por fin te hayas dado cuenta de que
vives en un mundo mental, entenderás entonces
que todo lo que vemos a diario y sentimos, no
es más que una manifestación material de
alguna creencia formada en nuestra mente. Tu
cuerpo que ves a diario en el espejo, el trabajo
al que vas todos los días, e inclusive los
amigos con los que te reúnes los fines de semana,
sólo son una manifestación creada por tu mente.
Si en tu mente has creado la imagen de tener
un trabajo pesado, tedioso y que odias,
seguramente todos los días que vas a la oficina,
estarás de mal humor y te sentirás asfixiado por
las presiones del mismo. Pero debes tener en
cuenta que tú mismo estás provocando esta
situación. Tu mente sólo ha recibido información
de tus ojos materiales, por ello, ves en cada
compañero de trabajo a una persona insoportable.
Si por el contrario, tus ojos espirituales han
visto que tu hogar está lleno de amor, armonía
y tranquilidad, seguramente cuando llegas a tu
casa, te sientes feliz, tranquilo y lleno de paz.
Este sentimiento tan bello, lo has logrado gracias
a que la Presencia de Dios está en todos los
rincones de tu hogar. Es más, te aseguro que si
así lo haces, no habrá jamás trabajo lo
suficientemente pesado o cansado que no hagas
para mejorar tu casa.
Emmet Fox nos habla en alguno de sus escritos
sobre el Equivalente Mental. Esto, no es más
que lo que te acabo de mencionar. Si en tu vida
quieres tener un cuerpo saludable, un trabajo
satisfactorio y que te llene, amigos,
oportunidades para llegar a mejores niveles,
es decir, ser completamente feliz, lo único
que debes procurarte es un Equivalente Mental.
No todas las personas somos iguales, aunque en
apariencia sí los somos; por ello, lo que para
unos es un problema, para otros no es más que
una cosa insignificante. Aquí, es donde tú
debes decidir qué es lo que te hace falta o
lo que necesitas. Por ejemplo, si tu carácter
es fuerte y agresivo, y te ha llevado a tener
problemas con las personas que te rodean, es
porque en tu mundo mental, te concibes a ti
mismo como una persona agresiva. Para lograr
solucionar este problema, fija en tu mente
la imagen de una persona agradable y tranquila.
Así, lograrás eliminar tu "negativa" apariencia
y nacerá en ti el nuevo ser que tanto deseas.
Esto parece sencillo, y en verdad lo es cuando
lo hacemos con fe y dedicación. Para muchos,
el poder de la mente es tan desconocido que no
creen que con ella podemos cambiar
significativamente cualquier situación.
Pensemos que nuestra mente es el contacto
directo con todo lo superior. Cuando fijamos
en nuestra mente algo, y lo deseamos con mucha
fuerza, estamos dejando esa imagen en nuestro
mundo mental; y si todos vivimos en este mundo
mental, seguramente lo que deseamos aparecerá
tarde o temprano.
Muchas veces, inclusive sin saber todo esto,
algunas personas logran cumplir sus "sueños"
pensando que es un milagro. Por ejemplo,
¿cuántas veces algún muchacho saliendo de
la Universidad no sueña con ser un eminente
doctor? Mientras estudia la carrera, se empieza
a ver en un consultorio elegante, con muchos
pacientes y una vida tranquila y feliz. Si
en verdad fijó esta imagen en su mundo mental
de manera constante, en pocos años logrará
ver cumplida su meta. Tendrá el consultorio
que soñó, los pacientes necesarios para llevar
una vida holgada y, en consecuencia, una vida
plena, feliz y tranquila.
Es muy importante tener en cuenta que todo
lo que el ser humano desea puede lograrse,
pues Dios, en toda su magnificencia, no desea
que nuestra vida sea limitada o miserable.
Él ha puesto a nuestro alcance todo lo necesario
para lograr ser felices. Lo único que debemos
hacer, es poner a trabajar adecuadamente el
instrumento más poderoso que el hombre tiene:
su mente.
Como te mencioné anteriormente, las crisis,
las guerras y los problemas que el mundo está
viviendo, son el resultado de que los hombres
tengan en su mundo mental sentimientos negativos.
Para lograr cambiar todo esto, debemos establecer
en nuestra mente un Equivalente Mental que
sustituya cualquier sentimiento negativo.
Por ello, dentro de la metafísica, se busca
que todos los estudiantes aprendan a ver con
sus ojos espirituales y se olviden de cualquier
cuestión material. Si logramos que muchas
personas comiencen a pensar en amor, armonía,
equilibrio, respeto entre los hombres y las
naciones, pronto lograremos tener un mundo
tranquilo y digno de vivir en él.
Esta, es la principal preocupación de muchos
hombres y mujeres, pues lo único que desean
es ver un mundo completamente diferente al
que sienten ahora. Y no está lejos ese mundo
ideal que tanto anhelamos. Ya son muchas las
personas en todo el mundo que empiezan a
tener conciencia de que vivimos en un mundo
mental, y de que todo lo que se manifiesta,
es sólo el reflejo de nuestros deseos y
nuestros Equivalentes Mentales, ya sean
positivos o negativos.
Lo importante con respecto al Equivalente
Mental, es fijar claramente y con mucho
interés en tu mente, el mundo mental en el
que vivimos y del cual se desprenden las
manifestaciones de todo lo que sentimos,
vemos y tocamos, las cosas buenas y bellas
que deseas. Asimismo, debemos eliminar de
nuestra mente todos los Equivalentes
Mentales que nos hacen daño.
Piensa que si en toda tu vida has visto
agresiones, pobreza y problemas, has
creado un Equivalente Mental de cada uno
de estos sentimientos en tu mente, y con
el tiempo, sólo se han manifestado ante
ti todos estos elementos. Para eliminarlos,
por ejemplo, en lugar de tener violencia
en tu mente, abre tus ojos espirituales y
observa paz. De esta manera, lograrás
eliminar lo negativo e insertarás en tu
mundo mental la paz.
Emmet Fox, nos dice que para lograr
establecer un Equivalente Mental se
necesita: "...pensar pausada, constante
y persistentemente en las clases de
cosas que anhelas, y pensando así,
tendrás dos valores: claridad e interés."
Si seguimos adecuadamente esta enseñanza,
pronto lograremos cambiar todo lo que
nos desagrada o incomoda. Puede tratarse
de nuestra apariencia física, de nuestro
trabajo, nuestra situación económica, etc.
Lo verdaderamente importante, es tener
en cuenta la presencia de Dios en todas
las cosas, así vereos todo lo bello que
Él ha puesto a nuestro alrededor, lo
plasmaremos en nuestra mente, y se
manifestará todos los días de nuestra vida.
Envía una tarjeta con lindas frases
para reflexionar...
Recomienda esta página
haciendo click en la imagen
Para los que hacemos una web es muy
importante conocer la opinión de las
personas que tienen la amabilidad de
visitarnos, por favor tómate un minuto
para firmar mi libro, MUCHAS GRACIAS!!!